El sol se despide tras los montes lejanos, tiñendo de malva los cielos ancianos. Un lienzo de nubes, de un gris ya cansado, abraza a la torre, su tiempo sagrado. La blanca fachada, su historia dormida, recibe la sombra, su luz ya vencida. Un nido de cigüeña, hogar en la altura, testigo silente de tanta amargura. El valle susurra su adiós a la vida, la noche se asoma, con su red extendida. En este rincón, donde el tiempo se frena, el alma descansa, liberada de pena...... AlmaNegra.