Me llamo Azucena. Y si algo me define hoy no es solo lo que he vivido… sino lo que me mueve. Empecé en el mundo digital de la mano de mi hija Estefi. Ella soñaba con tener su propio negocio online, con libertad, con futuro, y con la posibilidad de ver crecer a su hija sin tener que dejarla en manos de extraños mientras ella pasaba horas fuera de casa. Juntas empezamos a aprender, sin saber que ese aprendizaje sería, para mí, el hilo que me uniría a ella para siempre, ya de por si fuerte, pues éramos además de madre e hija, amigas, confidentes, y desde ese momento compañeras de trabajo. La muerte de Estefi, ahora ha hecho un año, cambió mi vida. Me rompió por dentro…me dejó en la miseria mas grande que una madre pueda llegar a vivir, me quito todo lo que tenia, o eso creía, el tiempo me hizo ver que también me dio una fuerza que no sabía que tenía. Desde entonces, he decidido aprender todo lo que pueda sobre emprendimiento, sobre inteligencia artificial, sobre cómo generar ingresos desde casa. No por ambición. Por amor. Por legado. Hoy, mi motor es Laia, mi nieta. Cada paso que doy, cada proyecto que intento, lleva el amor de Estefi y el futuro de Laia como brújula. No soy experta. No soy influencer. Soy una mujer en camino, que no quiere rendirse. Que no puede rendirse. Y en este viaje, espero aprender todo lo posible de vosotros. Porque sé que cada historia, cada persona que se cruza en mi camino, puede enseñarme algo valioso. Y yo necesito aprender de todos. Gracias por estar aquí.