Esta frase la habras escuchado mil veces y suena a la tipica frase que se repite sin parar, pero aunque este muy vista sigue siendo verdad. Nos acostumbramos a tener las cosas siempre ahi y dejamos de verlas, se vuelven tan normales que ni te paras a pensarlas, das por hecho que van a seguir estando sin que tengas que hacer nada especial por ellas, y esto pasa igual con una persona que con una costumbre o con algo que tienes montado y que te va bien, mientras esta ahi no le das ningun valor real, es como si fuera parte del paisaje, algo que esta y ya, sin plantearte ni un segundo que podria dejar de estar. El problema es que solo te das cuenta de lo que de verdad significaba cuando ya no esta, cuando falta y notas el hueco, ahi es cuando entiendes todo lo que te daba sin que te dieras cuenta mientras lo tenias, y creo que lo peor no es perderlo sino darte cuenta despues de que podrias haberlo cuidado mas mientras estaba, y no lo hiciste porque pensabas, sin decirtelo ni a ti mismo, que siempre iba a seguir ahi