Esta semana conseguí mi primer prospecto realmente interesado. Todavía no cerré. Pero en el camino cometí dos errores que casi me cuestan la operación, y creo que le pueden pasar a cualquiera que esté arrancando. Error 1: estuve a punto de mandar información sin tener mi hotlink activo. Yo pensaba que por ser representante ya tenía la venta asegurada. No es así. Si el prospecto entra por la página pública, o por el WhatsApp de un asesor, la comisión no es tuya. No existe forma de asignarla después. Lo que aprendí: antes de mandar un solo mensaje con intención de venta, entrá a Hotmart, capturá tu hotlink y probalo en ventana de incógnito. Si la URL final termina con ?ref= seguido de tu código, está bien. Si no, no mandes nada todavía. Error 2: mandé el link antes de encuadrar el precio. Este me dolió más. Armé un buen mensaje, expliqué el programa, generé interés real... y mandé el link. Recién después me di cuenta de que el prospecto iba a abrirlo y lo primero que iba a ver era el número, sin ningún contexto. Un precio sin contexto no es información: es una objeción que le entregás servida. Lo que aprendí: el precio se presenta, no se descubre. Antes o junto con el link va la garantía de devolución, y el monto traducido a algo tangible. "X pesos" es un gasto. "X pesos, con devolución total a los 7 días, y si te libera 3 horas por semana son más de 140 horas al año" es una decisión. Un tercer aprendizaje, que no fue error sino descubrimiento: El prospecto es un empleado administrativo. Para ese perfil, el monto es alto como gasto personal. Pero como capacitación de empresa el planteo cambia por completo: no sale de su bolsillo, y en vez de vender un curso podés terminar vendiendo la formación de un equipo. Antes de dar una venta por perdida por precio, vale preguntarse si el que tiene que pagar es realmente la persona con la que estás hablando. Sigo en proceso. Cuando cierre —o cuando pierda— lo comparto también. Un fuerte abrazo.