Al principio, uno de los retos de mis transmisiones era lograr que las personas entraran y comenzaran a participar. En los LIVE #22 y #23 viví momentos en los que los comentarios tardaban en aparecer. Seguí adelante con el contenido, aunque todavía no había mucha interacción. En el LIVE #24 ocurrió algo diferente: el primer comentario relevante llegó alrededor del minuto 5 y, después, tuve que enfrentar otro reto. Las preguntas empezaron a acumularse. Había personas buscando su primera laptop para estudiar y jugar, otras que necesitaban SolidWorks, y otras que querían resolver dudas sobre monitores, computadoras para juegos y edición de video. Intenté leer los mensajes uno por uno, pero llegó un punto en el que no alcanzaba el tiempo para diagnosticar a todos en orden de aparición. Terminé con 20 diagnósticos completados, cinco prospectos calificados y dos cotizaciones enviadas. Todavía tengo que trabajar en el seguimiento comercial y en la manera de organizar las consultas. Esto me dejó una lección: **Cuando crece la conversación, no basta con trabajar más rápido. También necesitas un proceso que te ayude a decidir qué atender, qué registrar y qué continuar después.** Quiero que cada LIVE me ayude a mejorar no solo como comunicador, sino también como alguien que construye un sistema de atención más útil para las personas. Las horas de vuelo valen más cuando conviertes la experiencia en aprendizaje y el aprendizaje en cambios concretos. ¿Te ha pasado que una actividad empieza a crecer y tienes que cambiar tu forma de organizarte? Osvaldo Sánchez V. | Aprendiendo y Aplicando 🖥️💻