No basta con subir un contrato a la IA: así se analiza correctamente un arrendamiento bajo NIIF 16 Subir un contrato a una herramienta de Inteligencia Artificial y preguntarle: “¿Cómo contabilizo este arrendamiento?” puede parecer suficiente. Pero no lo es. Porque bajo NIIF 16, el verdadero análisis comienza mucho antes de calcular cuotas, intereses o depreciaciones. En la segunda sesión del Curso Virtual: Inteligencia Artificial Aplicada a las NIIF, desarrollada con el MBA Eduardo Lay Vergara, trabajamos un caso práctico de arrendamiento utilizando Inteligencia Artificial como apoyo para interpretar un contrato y determinar su tratamiento contable. Y la primera enseñanza fue contundente: La IA puede ayudarte a analizar el contrato, pero primero debes darle el contexto técnico correcto. Antes de calcular, hay que saber qué estás leyendo Durante la sesión se analizó un contrato simulado de arrendamiento de un almacén de 2,400 m². El contrato incluía: renta fija mensual, incrementos anuales, meses sin renta, pagos variables vinculados con ventas, servicios adicionales, depósito en garantía, incentivos del arrendador, adecuaciones, costos iniciales, una opción de renovación, y una tasa incremental de financiamiento. A simple vista podría parecer que todo forma parte de un mismo arrendamiento. Pero ahí aparece el primer riesgo: sumar todos los importes del contrato y calcular automáticamente un pasivo puede llevarte a una conclusión equivocada. Antes de cualquier cálculo, NIIF 16 exige determinar si el contrato realmente contiene un arrendamiento. Y para ello deben analizarse aspectos como: ¿Existe un activo identificado? ¿La empresa obtiene los beneficios económicos derivados de su uso? ¿Tiene derecho a decidir cómo utilizarlo? ¿Existe un período determinado? ¿Hay una contraprestación? En el caso trabajado durante la sesión, el almacén estaba perfectamente identificado, la empresa decidía qué equipos almacenar y cómo organizar el espacio, y existía un plazo contractual definido.