Cerramos el último botón de la gabardina. Ajustamos las gafas de sol. Abrimos el periódico con agujeros para los ojos. Atención: aquí están los James Bond de la poesía. LA PISTA Un pueblo de pescadores al otro lado de una frontera. Un hotel pequeño. Un invierno de 1939. Un abrigo colgado. En el bolsillo, un papel arrugado con una sola línea escrita a lápiz. MODO JUEGO Sobre esta pista, podéis indagar en la historia y conseguir toda la información posible. Analizar, revisar, imaginar. ¿Quién llevaba ese abrigo? ¿Qué decía el papel? ¿Por qué esa línea y no otra? MODO REVELACIÓN Si prefieres el modo juego, no sigas leyendo :) . . . . . . El abrigo era de Antonio Machado. En enero de 1939, con la guerra perdida para la República, Machado cruza a pie la frontera francesa entre la multitud de refugiados. Va con su madre, Ana Ruiz, ya muy anciana, y con su hermano José. Llegan agotados y bajo la lluvia a Collioure, un pueblo costero del Rosellón, y se alojan en un pequeño hotel frente al mar. Machado está enfermo. Apenas sale. Muere el 22 de febrero de 1939, menos de un mes después de llegar. Su madre muere tres días más tarde. Nunca llegó a saber que su hijo había muerto. Al revisar los bolsillos de su abrigo, su hermano encuentra unos papeles. En uno hay una sola línea: «Estos días azules y este sol de la infancia» Es un alejandrino perfecto (7 + 7). Puede ser el primer verso de un poema que no llegó a escribir o una nota suelta. Nunca lo sabremos. La infancia de Machado fue sevillana: nació en el Palacio de las Dueñas, y años antes había empezado su «Retrato» con «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla». Al final del camino, exiliado, enfermo y frente a un mar que no era el suyo, su último verso vuelve al mismo sitio: la luz de la niñez. Machado está enterrado en el cementerio de Collioure. Junto a su tumba hay un buzón donde todavía hoy la gente deja cartas y poemas dirigidos a él. LA CONSIGNA El verso del bolsillo. 1. Imagina que mañana tienes que irte y solo puedes llevar un papel en el bolsillo con una línea escrita. ¿Qué línea sería? Escríbela primero, sola, sin explicarla. 2. Después, escribe el poema que esa línea empezaría, o que la termina, o que la rodea. 3. Más propuestas: escribe una breve carta para el buzón de Collioure. A Machado, o a alguien a quien nunca pudiste decirle algo.