Hay verbos que ponen al personaje entre el lector y lo que pasa: «vio que», «notó que», «oyó cómo», «sintió que», «se dio cuenta de que». «Vio que la puerta estaba abierta» son dos cosas: alguien que mira y una puerta. «La puerta estaba abierta» es solo la puerta, y el lector la ve con sus propios ojos. Si ya sabemos desde quién se cuenta la escena, el filtro sobra casi siempre. El ejercicio: 1. Busca en tu capítulo esos cinco verbos y cuenta cuántos hay. 2. En cada frase, quita el filtro y deja solo lo percibido. 3. Lee las dos versiones. Si la segunda dice lo mismo, quédate con ella. Cuándo se queda: cuando lo que importa es el acto de darse cuenta. «Entonces vio que no llevaba el anillo» cuenta un descubrimiento, no un anillo. Pega aquí una frase antes y después, y dime cuántos filtros tenía tu capítulo.