Fijate cómo muerde tu perro: la mayoría parte el trozo de una y traga, o directamente traga entero. El contacto real con la superficie del diente dura una fracción de segundo y no llega a la línea de la encía, que es exactamente donde se forma el problema. Comparalo con nosotros: si te comieras una tostada, ¿dirías que te lavaste los dientes? Lo que sí hace diferencia: - Revisar la boca una vez por mes, levantando el labio. - El cepillado, que sí funciona y sí se puede enseñar, con paciencia y de a poco. - Los controles odontológicos, que en la mayoría de los animales de más de tres años ya hacen falta. - Y lo que come todos los días, que influye en la inflamación general, la boca incluida. Contame: ¿le cepillás los dientes a tu perro o a tu gato? Sin culpa, es de las cosas que menos se hacen y quiero ver la proporción real.🙃